De acuerdo con su tradición, la Fundación Rodolfo Benito Samaniego entregaba la tarde del pasado martes 10 de marzo sus XXII premios anuales. El acto repleto de solemnidad y sentimiento comenzó, como no podía ser de otro modo, a las 18:30 horas con un minuto de silencio en recuerdo a todas las víctimas del terrorismo.

Tras unas palabras de bienvenida pronunciadas por Dña. Eva Senra, Vicerrectora de Estudiantes de la Universidad de Alcalá, comenzó la entrega de galardones. El premio individual a los Valores de Convivencia recayó sobre Miguel Delibes de Castro, cuya laudatio recogía lo siguiente:

Estudió Ciencias Biológicas en la Universidad Complutense de Madrid; tras licenciarse en 1969 realizó la tesis doctoral en Doñana, que finalizó en 1977; dicha tesis trató sobre la ecología trófica del lince ibérico. Más tarde fue nombrado director de la Estación Biológica de Doñana, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas, desde 1988 hasta 1996. Firmó, asimismo, el Manifiesto de Tenerife, en 1983, texto precursor del ecologismo político en España.

Ha desarrollado una extensa labor como miembro de la Unión Internacional para la Conservación de la Natura-leza, trabajando en diversos grupos de investigación en España, Argentina y México y siendo asesor de la Cumbre de Río que trató la biodiversidad en 1992. Es presidente de honor de la Sociedad Española para la Conservación y Estudio de Mamiteros.

Sus trabajos de campo y estudios científicos se han plasmado en multitud de libros, y artículos de carácter científico, requisito indispensable para ser reconocido como científico relevante. Es también notable su faceta como divulgador iniciada en sus años de juventud con Felix Rodríguez de la Fuente, trabajando, entre otras. como redactor de la Enciclopedia Salvat de la fauna.

Ha dirigido el Grupo de Ecología de Carnívoros de la Estación Biológica de Doñana, donde estudia el lince ibérico dentro de los programas de protección de la especie en peligro de extinción.

En 2013 fue nombrado nuevo presidente del Consejo de Participación de Doñana, permaneciendo en el cargo hasta julio de 2024.

El Premio Colectivo a los Valores de Convivencia fue otorgado a la Sociedad de Condueños de los Edificios que fueron Universidad. En su laudatoria se destacó lo siguiente:

La Sociedad de Condueños de los edificios que fueron Universidad, fundada por un grupo de ciudadanos de Alcalá de Henares, nació del compromiso ejemplar de proteger el legado histórico de la antigua Universidad Cis-neriana tras su traslado a Madrid en 1836.

En 1850, el derribo de un arco de gran tradición en la ciudad, el hallazgo accidental de los restos del Cardenal Cisneros (fundador de la Universidad) en unas obras de demolición y el rumor de que se quería desmontar la fachada de la Universidad, espolearon la puesta en marcha de un movimiento vecinal. Este movimiento dio lugar a la creación de una sociedad filantrópica, que el 12 de diciembre de 1850 compró por 90.000 reales al

Conde de Quinto la manzana que contenía los principales edificios de la Universidad. La Sociedad de Condueños se constituyó con 900 láminas de 100 reales, que solo podían transferirse entre vecinos de la ciudad, y de las que una persona no podía tener más de diez.

Gracias a aquella iniciativa -la primera de carácter privado creada para salvar un conjunto monumental- se preservó la manzana fundacional universitaria, hoy integrada en la Universidad de Alcalá y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998.

Durante más de 170 años, la Sociedad ha sido garante de la conservación de espacios tan simbólicos como el Colegio Mayor de San Ildefonso, cumpliendo fielmente el espíritu altruista de sus fundadores. Su modelo, basado en la implicación ciudadana y la transmisión generacional del compromiso cultural, ha permitido que este legado llegue vivo hasta nuestros días. La cesión de los edificios a la Universidad y su activa participación en la vida cultural complutense evidencian una trayectoria marcada por la generosidad y el servicio público.

Finalmente, el Premio a la Innovación tecnológica fue recibido por Bidane Jiménez Martínez, con dos Menciones Honoríficas (ex aequo) para Aníbal Rozada Suárez y Juan Manuel Cantarero Angulo. Sobre la premiada se resaltó:

Bidane Jiménez Martínez creció estudiando en los centros públicos de su barrio, desde donde tuvo la oportunidad de cursar un año académico en Versailles

(Ohio, EE.UU.) durante primero de Bachillerato.

En 2019 comenzó el grado en Ingeniería en Tecnologías Industriales en la Universidad Carlos IlI de Madrid, donde fue delegada de curso y miembro electo de la Junta de Escuela. Durante el tercer año completó una estancia académica en la Universidad de Florida, a través del programa de movilidad de su universidad.

Finalizó la carrera en cuatro años. obteniendo matrícula de honor en su TFG desarrollado en colaboración con Airbus.

Posteriormente continuó estudiando en la UC3M para cursar el Máster en Ingeniería Industrial, donde colaboró con el Colegio de Ingenieros Industriales impulsando la participación de estudiantes y organizando actividades técnicas y de divulgación. Finalizó sus estudios desarrollando su TFM en el RoboticsLab de la UC3M en colaboración con Gesnaer. Actualmente se encuentra trabajando en INDRA como ingeniera junior en gestión de proyectos.

El acto fue acompañado por la actuación musical de Enrique Bermúdez y concluyó con las palabras de Dña. Isabel Hidalgo Serna, Presidenta de la Fundación Rodolfo Benito Samaniego.

Aprovecho este espacio, una vez más, para agradecer a la fundación y -especialmente- a Juan Benito, su invitación al acto y la labor que desarrollan en su día a día.

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Este espacio blog/actualidad se encuentra dedicado, principalmente, a la divulgación de mi actividad académica y producción científica.

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